Los efectos secundarios más frecuentes han consistido en signos locales de inflamación, los cuales duran unos pocos días y por lo general desaparecen espontáneamente. También se han presentado signos y síntomas sistémicos, tales como fiebre, cefalea, cansancio y mialgias, manifestaciones que igualmente desaparecen en el término de 48 horas.
Se han informado cerca de 10 casos de Síndrome de Guillain Barré, cifra que coincide con la frecuencia esperada. No obstante, se están investigando todos los casos para establecer si se trata de eventos relacionados con la vacunación. Ninguno de estos casos ha sido mortal y todos se han recuperado.
Se ha registrado un escaso número de muertes entre las personas vacunadas. Todas las defunciones han sido investigadas, algunas de las cuales están en curso. Sin embargo, las ya concluidas permiten descartar relación causal con la vacuna.
Los datos anteriores indican que la seguridad de la vacuna anti A(H1N1) es muy alta y comparable a la de las vacunas contra la gripe estacional que vienen utilizándose desde hace más de 60 años.
1. Fuente: http://www.diariosalud.net/content/view/17360/629/ |